ATENAS.- Europa le pone presión a Grecia. "No hay plan B". Es la versión oficial en Bruselas. El comisario de Asuntos Económicos de la Unión Europea (UE), Olli Rehn, lo reiteró en Bruselas. No obstante, entre bastidores, se admite que Europa trabaja en varios escenarios para evitar la catástrofe helena. Al país más castigado por la crisis le llegó la hora del ajuste. Pero la aprobación del paquete de medidas está precedida por el caos. Violentos enfrentamientos se produjeron ayer en las calles de Atenas, mientras el Parlamento debatía sobre una nueva serie de medidas de austeridad que la Unión Europea (UE) asegura son necesarias para evitar una crisis económica global.

Funcionarios indicaron que al menos tres civiles y 21 agentes policiales resultaron heridos en los choques entre la policía griega y grupos de jóvenes encapuchados. La policía realizó varios arrestos.

Las violentas protestas tuvieron lugar mientras el Parlamento se dispone a votar sobre recortes presupuestarios de 28.000 millones de euros (U$S 40.000 millones) así como subas de impuestos hasta 2015. En este contexto, a ministros y a parlamentarios se les aplicará un impuesto del 5%. Los profesionales que trabajan por cuenta propia tendrán que aportar más. Los más ricos serán alcanzados por un tributo inmobiliario especial y habrá incrementos sobre bienes suntuarios como yates y autos de alta gama. Crece el IVA para bares y restaurantes del 13 al 23%.

Las últimas medidas de austeridad, que también contienen un plan de privatizaciones de 50.000 millones de euros, enfrentarán dos votaciones parlamentarias hoy y mañana. Su aprobación es decisiva para que se aprueben nuevos créditos que salvarían a Grecia de la suspensión de pagos.

La estabilidad financiera global depende de que la crisis griega se resuelva positivamente y de que, concretamente, el Parlamento heleno apruebe hoy el nuevo paquete de austeridad a cambio de más ayudas de la UE y el FMI, comentó el presidente del Consejo de la UE, Herman van Rompuy. "Las próximas horas serán cruciales, serán absolutamente vitales para la población de Grecia, pero no solo para el pueblo, también para la eurozona en su conjunto e incluso para la economía mundial", comentó.

Los disturbios

En Atenas, cientos de jóvenes encapuchados se desprendieron de una manifestación pacífica que convocaba a unas 20.000 personas y comenzaron a destrozar tiendas y bancos, a la vez que apuntaron también contra el edificio del Ministerio de Finanzas. Cerca del Parlamento y del Ministerio de Finanzas, jóvenes arrojaron bombas molotov y pedazos de mármol arrancado hacia la policía, que respondió con gases lacrimógenos.

La huelga ha sido convocada por los principales sindicatos, pero a ella se suman un movimiento ciudadano surgido a través de internet y denominado "ciudadanos indignados". Estos planean además bloquear todas los accesos al edificio del Parlamento mañana miércoles, el día en que está prevista la votación sobre el nuevo programa de ahorro. Desde hace más de un mes se manifiestan a diario ante el Parlamento y gritan a los políticos del país mediterráneo que son unos "ladrones" y unos "traidores".

El lunes por la noche, el primer ministro griego, Giorgos Papandreou, apeló urgentemente al Parlamento a aprobar el duro programa de ahorro. "Les insto a que escuchen lo que su alma y su patriótica conciencia les dicta", dijo ante los diputados.(DPA-Especial)